Bien ahora me toca a mi.(Muy buen trabajo Loki-Thor)
Gothic 3
Análisis
Plataforma:
PC
Editor:
Nobilis
Desarrollador:
Piranha Bytes
Lanzamiento:
24/10/2006
Género:
Acción
Gothic 3
Nota
8.9/10
Gráficos
9.3
Sonido
8.8
Diversión
8.9
Jugabilidad
8.7
Gothic 3
Desarrollo Local
Pocos reconocen al desarrollador Piranha Bytes; algunos más su franquicia Gothic, y los más informados conocen las dos cosas. Esto es debido a que los antiguos Gothic han tenido un marco comercial muy limitado, enfocado a Alemania y que no ha pasado las fronteras del país hasta hace año y medio. Gothic en Alemania ha resultado todo un fenómeno gracias a su calidad y el desarrollo local del título, consiguiendo unas ventas muy generosas. Era el tiempo, entonces, de saltar fuera de este desarrollo, y apenas hará un año se puso a la venta Gothic 2 en España.
Este último título fue recibido con críticas ambivalentes, en el sentido de apreciar las posibilidades del juego, pero criticando algunos aspectos como el sistema de combate y el discutible control. Estos últimos, muy valorados en Alemania curiosamente, eran un poco complicados para el jugador internacional, e incidieron poderosamente en las notas dadas por parte de los medios a Gothic 2.
Importantes novedades
Henos aquí, casi dos años después con la continuación del juego: Gothic 3. ¿Cuáles son los principales cambios en todo este tiempo? El productor del juego nos confirmó que, fuera de la mayor amplitud de desarrollo y nuevos gráficos, el principal objeto de mejora era el sistema de control. Esta vez es más sencillo y podremos en apenas tres combates acostumbrarnos a los sistemas de defensa y contraataque.
No obstante, si ésta es la principal innovación jugable, lo cierto es que en otros apartados el juego parece completamente nuevo. Primero, el motor gráfico ha sido creado de cero y tanto el control como el movimiento se notan completamente diferentes de Gothic 2. Es un nuevo comienzo, y sobre todo un intento de competir con otros títulos en el mundo de los juegos de rol no lineales. Esto se nota nada más entrar ya que – fuera de la historia principal – el jugador es completamente libre de vagar por Myrthana a su elección. ¿Myrthana? Un momento ¿Dónde está el mundo de Gothic 2? En efecto, la otra novedad es un contexto completamente nuevo, y que se enmarca en una historia que guarda pocos lazos con las anteriores entregas.
Un mundo cautivo
El mundo de Myrthana vive en sus partes más occidentales dominado completamente por una horda de trasgos. Estos últimos han conducido a los hombres a la esclavitud, y sólo cabe la disidencia entre grupos aislados y mercenarios al servicio de los nuevos amos del territorio. Es una situación poco edificante para el protagonista, que acaba de llegar al continente acompañado de sus más íntimos colaboradores. El protagonista - un tipo bastante forzudo y que cuenta con una poblada barba - carece de nombre desde la primera entrega, y no se nos permite elegir su nombre o raza. Esto, que podría parecer limitado, no lo es tanto si se piensa que una vez estemos realizando misiones en Myrthana podremos especializar nuestro personaje en combate directo, a distancia o magia.
Será libre de apoyar la tiranía trasga, combatirla o ejercer de mercenario a lo largo de Myrthana. La originalidad de la historia es que enfrasca al jugador en una guerra de facciones en auge. No nos encontramos - como en otros juegos - con un sistema de facciones superficial en el cual caída o liberación de una ciudad dependa de la trama. El jugador puede optar por liberarla o no, y – lo más importante – esto incidirá en su reputación a lo largo del juego. Ésta nos permitirá la entrada a algunas ciudades y la animosidad de otras facciones dependiendo de nuestra elección. Sin duda la virtud principal del desarrollo, ofrece una sensación real y no condicionada del avance del jugador y de las facciones en liza.
Aliados y posibilidades múltiples
Myrthana tiene tras facciones principales: los hombres del norte, los trasgos y los nómadas del sur. Los primeros están relacionados con la población cautiva de la parte occidental, y no han sido dominados por su barbarie y el escaso interés de los trasgos por las tierras frías e inhóspitas de Nordland. Ofrecen la última resistencia, y tienen alianzas con los rebeldes que evitan el dominio orco en la parte central del continente. En el sur, desconectados de estos eventos y aislados por el desierto, viven los nómadas, que ejercen de mercenarios y se agrupan en varias tribus independientes. Hasta el momento no han intervenido en el conflicto en Myrthana, pero parece que ante la amenaza de la expansión trasga en sus territorios se lo están empezando a plantear. Fuera de estas tres facciones, nos encontramos facciones más específicas, que permiten el comercio, promocionan el combate o enseñan los hechizos más olvidados.
Este sistema de facciones, como ya hemos dicho, nos permite aliarnos con el que nos plazca, pero lo interesante es la cantidad de misiones alternativas que actúan como posibilidades alternas al hilo principal. Desde escoltar a un mercader a aniquilar jaurías de animales, pasando por todo tipo de encomiendas relacionadas con la eliminación o captura de algún ladrón local. Su número es amplio, y permite un desarrollo que libera al jugador del hilo principal.
Apartado audiovisual
Gothic 3 ha sido uno de los juegos que más éxito y seguimiento ha tenido en Internet gracias a sus pantallas, creándole numerosos seguidores deseosos de ver si aquello que se mostraba se cumpliría en la versión final. Podemos decir – aún con matices – que esto es así, ya que el título usa las últimas técnicas de sombreado de la manera más soberbia. Sería aventurado compararlo con ciertos títulos, pero lo cierto es que la flora y la fauna tienen un mejor trabajado y resultan más reales. Aparte, se ha incluido un efecto de desenfoque en los entornos más distanciados, poco común en ordenador – es algo muy usado por Nintendo en sus juegos de GameCube – pero que permite que el ordenador mueva ingentes cantidades de elementos sin forzar su aparición repentina.
Esto no le impide algunas taras, siendo los personajes un tanto cuadriculados a pesar de tener una brillante animación. El error principal es el escaso número de fotogramas, que en el equipo en que se ha analizado (Core Duo con una tarjeta de 256 megas) no pasaba de los veinte fotogramas por segundo. Esto hace el desarrollo un tanto lento, aunque a diferencia de otros juegos tanto el sistema de combate como el transporte están pensados a esta velocidad y no incide tanto en la jugabilidad como cabría pensar.
La música también está a un gran nivel, y Piranha Bytes ha contado con una completa orquesta para complementar las secciones más dramáticas del juego. Es totalmente interactiva, y podemos afirmar que tiene una gran calidad, teniendo gran mimo en los temas específicos de cada área. Todo ello acompañado por un muy buen apartado sonoro, dividido tanto en unos efectos ambientales de gran calidad como un doblaje notablemente superior al muy inferior realizado en el anterior juego.
Combate automatizado y posibilidades finitas
El control es el principal cambio para todos aquellos que jugaran a los anteriores títulos, como ya hemos comentado en la introducción. Gracias a las nuevas animaciones, resulta sencillo atacar a los enemigos, bloquear sus ataques e incluso realizar golpes especiales combinando el botón derecho e izquierdo del ratón. El único error de implementación es un defectuoso bloqueo de blanco, que en situaciones con múltiples enemigos provoca confusión al jugador (esto será notable ya desde el inicio del juego, en el cual nos confrontaremos a una horda de orcos). Curiosamente se ha de decir que, a pesar de todo, el sistema de combate del Gothic original sigue todavía como una opción, lo que gustará aquellos jugadores que se aficionaran a éste en Gothic 2
En cuanto a las posibilidades, el sistema de facciones es precisamente lo que da vida al juego, ya que está unido a la reputación que obtenga el personaje a lo largo del desarrollo. El problema es que, a diferencia de otros juegos, apenas hay misiones con un toque más aventurero o comercial. El personaje es – en definitiva – un guerrero, y actúa como tal en un mundo sumido en la barbarie. Esto, que podría contentar a muchos, hace perder visos de mayor profundidad que ya hemos visto en otros juegos de rol como Caballeros de la Antigua República.
Aunque esto se mitiga con la completa personalización del personaje y una duración moderada (40 horas de juego según los desarrolladores), lo cierto es que aquellos que busquen un desarrollo narrativo o aventurero se podrán sentir decepcionados.
Conclusión
Conociendo el número de trabajadores en una compañía casi amateur como Piranha Bytes, lo cierto es que Gothic 3 es casi un milagro por su ambición y jugabilidad. Aunque limitado en la órbita del combate y escasamente narrativo, es – sin lugar a dudas – el título que más cerca ha seguido la estela del ya clásico Morrowind. Todo ello con un apartado audiovisual difícilmente criticable, y cuyo único error es la lentitud del motor gráfico en depende que situaciones. Esperemos que la próxima entrega elimine las limitaciones de este juego, destinado a hacer un pequeño espacio en todas las juegotecas de aquellos aficionados al Rol en PC.
Mensaje del: 05 Noviembre 2006, 12:07:41 pm
Def Jam Fight for NY: The Takeover
Análisis
Plataforma:
Playstation Portable
Editor:
Electronic Arts
Desarrollador:
EA Games
Lanzamiento:
22/9/2006
Género:
Lucha
Def Jam Fight for NY: The Takeover
Nota:8.5/10
Gráficos:9
Sonido:9
Diversión:9
Jugabilidad:8
Def Jam Fight for NY: The Takeover
Lanzado originalmente para los sistemas domésticos, Def Jam: Fight for NY es la base de esta versión para la portátil de Sony, PSP, y que como en el juego original se combina la lucha con la música hip-hop y una historia que busca adecuarse a la estética tipo de ese género musical.
La adaptación a PSP no esconde en ningún momento que su base es esa versión para consolas de hace ya dos años, y, de hecho, todas las virtudes y defectos del juego son herencia clara de ese videojuego original, pues poco se ha añadido para remozar la experiencia de juego en su paso a la portátil.
Con una ambientación urbana que juega a rozar la marginalidad, la premisa principal será construir a nuestro propio personaje y repartir leches con él a través de las diferentes zonas de combate, para sumar cada vez más dinero según nos imponemos a otros luchadores. Como sabrán quienes jugaron con el anterior juego de la saga, muchos de esos luchadores estarán representados por cantantes de hip-hop, como pueden ser Snoop Dogg, Busta Rhymes, Ludacris, Xzibit, Method Man y otros, como los intérpretes Omar Epps (especialmente popular por su papel en la serie de televisión House), Danny Trejo, Henry Collins, y otros. En total, la nómina de luchadores llega hasta los 68, combinando personajes reales con otros creados específicamente para el juego.
Todos esos enemigos nos los iremos encontrando a través del modo historia, una suerte de precuela de la historia del anterior título pero que emplea personajes y eventos de manera bastante arbitraria, por lo que el guión no acaba de encajar del todo bien dentro de los hechos que se nos narraron. En cualquier caso, este Def Jam: Fight for NY: The Takeover nos pondrá en el pellejo de un tipo cualquiera que se mete en una pelea callejera para rescatar a Manny, un tipo que hace tatuajes y en sus ratos libres le parte la cara a la gente, que está siendo acosado por lo incluso los más inocentes sabrían reconocer como un policía corrupto. No tardaremos mucho en configurar a nuestro personaje, y si bien es cierto que el sistema de configuración no es tan amplio como en otros juegos de Electronic Arts, lo cierto es que las opciones son en líneas generales más que suficientes como para dotar de personalidad propia a nuestro chico.
La parte más relevante del juego serán los combates, y por suerte contaremos con un cuidado tutorial que nos enseñará todos los movimientos de manera mucho más satisfactoria que las instrucciones. Claro que, por otro lado, las instrucciones están en español, y el juego no, teniendo como única posibilidad jugarlo en inglés de arriba a abajo. Durante el proceso de creación del personaje tendremos que escoger qué tipo de lucha queremos emplear, y aunque las opciones no son muchas son más que suficientes para el tipo de combates que vamos a tener. Podremos usar kickboxing, lucha libre, artes marciales, sometimiento, y lucha callejera, cada uno con cualidades y movimientos específicos.
Puede parecer un poco insustancial tener que escoger antes de saber nada sobre el juego qué estilo queremos emplear, pero gracias al progreso del personaje a lo largo de los combates iremos sumando puntos con los que podremos adquirir nuevos movimientos e incluso nuevos estilos de lucha, hasta un total de tres. De esta manera, el juego adquiere una gran profundidad en su sistema del desarrollo del personaje, ya que al combinar los diversos estilos entre sí influiremos activamente en la configuración del personaje y, por tanto, en la línea que mantendrán los combates. Y es que podremos optar por, por ejemplo, usar movimientos de lucha libre en situaciones determinadas mientras en las distancias medias optamos por la lucha callejera. Todo esto sin olvidar que hay una vía alternativa, que es la de especializarnos hasta el extremo en un único estilo de lucha para obtener más habilidad y fuerza en esos movimientos.
Parte fundamental será también saber interactuar con los diferentes elementos de los entornos en los que tengan lugar estas luchas clandestinas, como empujando a nuestro enemigo contra la pared, o, mejor, golpear su cabeza contra ésta. Otra buena opción es imitar algo bastante típico de las películas: coger una botella y rompérsela en la cabeza. Y si somos todavía más guarros, podemos tirarle tierra a los ojos. Todo un mundo de posibilidades muy esperables en un mundo de combates sin reglas de ningún tipo, salvo la de pelear hasta dejar inconsciente al rival. Por último, el desarrollo del juego se complementa con tres niveles de dificultad, algo que se agradece ya que la dificultad del título no es especialmente elevada, y esto potencia la duración de The Takeover.
La periferia del juego, es decir, todo lo que rodea a los combates, núcleo indiscutible del título, ayuda a conformar un paquete de contenidos bastante bueno. Así, por ejemplo, no tenemos que limitarnos a ir mejorando a nuestro personaje en su estilo de lucha, sino que podemos ir dándole mayor personalidad gracias a que el configurador de personajes nos permitirá cambiar la ropa (con marcas licenciadas), añadirle tatuajes, cambiar su peinado, colocarle distintos abalorios... de manera que la suma de todos esos aspectos pueda aumentar el nivel de carisma de nuestro personaje, lo que define la velocidad a la que nuestra barra medidora para golpes finales se rellena.
La historia del juego irá progresando hasta llevarnos a la creación de nuestra propia banda, para conquistar los territorios de los barrios rivales. Nuestra banda podrá sumar quince matones, y habrá que pensarse bien cuáles escogemos, ya que no será posible deshacerse de ellos. Estos chicos se sumarán a nuestro grupo tras ser derrotados, según avanzamos por los diferentes territorios, y es importante tener un grupo bien nivelado y variado. Es un buen elemento de juego, que añade variedad al desarrollo, como los diferentes modos de batalla: uno contra uno, lanzar a un tipo por la ventana, luchar en el metro, destruir el coche del adversario, luchar en una jaula, y echar del ring.
Como decíamos al principio de estas líneas, uno de los inconvenientes de este título es que no aporta excesivas novedades en sus planteamientos jugables con respecto a lo que ya conocimos en su momento, y la ventaja del multijugador sigue presente en esta versión para PSP, pero nos obliga a tener cada uno una copia del juego. Desde luego se han añadido algunos nuevos movimientos, pero no es nada particularmente destacable. Por otro lado, este inmovilismo se da también por los gráficos, y en este caso es algo positivo, ya que el juego luce a un nivel gráfico más que bueno, muy próximo al que vimos en las consolas domésticas, con poquísimas variaciones en los entornos y personajes. Es cierto que algunas texturas han sido modificadas, y algunos entornos simplificados, pero gracias a esto el juego es fluido en todo momento (pues hay contadísimas ralentizaciones) y se adapta a la resolución de la pantalla de la consola portátil.
Sí se ha perdido, en cambio, el amplio repertorio de voces, aunque la introducción del juego pueda llevarnos a engaño en un primer momento. La banda sonora, por su parte, está compuesta íntegramente por temas hip-hop licenciados, conformando una ambientación que hará las delicias de los aficionados a ese mundillo mientras crea un entorno verosímil para los planteamientos del guión.
Conclusiones
Con un sistema de combates no demasiado profundo por su sencillez general, pero que, por el contrario, sí resulta ser muy variado y lleno de posibilidades, las luchas brutales con todo tipo de tretas se convierten en el principal atractivo de The Takeover, junto, claro está, a sus estrellas invitadas y las composiciones musicales que nos acompañan en todo momento. Se trata de un buen juego, largo, como bien demuestra su extenso plantel de personajes, con un apartado técnico notable que falla a la hora de ofrecer novedades reales con respecto a su predecesor, siendo éste su principal problema. Sólo quienes sean unos apasionados del primer juego, o no hayan tenido ocasión de jugarlo profundamente, tendrán buenas razones para centrarse en la versión para PSP, ya que el resto no encontrará nuevos elementos que justifiquen, por norma general, su compra. Con todo, se trata de un completo título de lucha con una fuerte personalidad, muy bien adaptado a las necesidades de la portátil de Sony.