Okolner
De Reinos de Dracomiconia, la enciclopedia libre.
Introducción
Se dice que los Okolner fueron la primera raza creada en los fríos desiertos del norte de Uggedor. Allí moraron bajo las continuas tempestades invernales y los deshielos primaverales. Nunca emigraron a tierras más cálidas en el sur… o esa fue, otra historia.
Son criaturas relativamente pacíficas y no se les vio ni la más nimiedad de agresividad mas no representan hostilidad alguna a los posibles viajeros, a no ser que realmente se les fuera provocado con la ofensa de atravesar su Santuario. No tienen ansias expansionistas ni de poder, tan solo vivir y continuar meciéndose con las corrientes del viento polar.
Miden alrededor de los 2.5 metros de altura, pero tienden a ir encorvados, como los monos o más parecido al “perezoso”. Están cubiertos por un cabello blancuzco y muy espeso, su piel es sonrosada que apenas se deja ver. Poseen extremidades humanoides y su cuerpo desprende la rudeza de aquellos que han de soportar el frío.
Aunque no se conoce un dialecto o idioma de ellos, tienen una empatía muy alta y pueden entender fácilmente los sentimientos y aptitudes de otras criaturas que intenten comunicarse con ellos.
Son pacíficos pero en el caso extremo de perturbar su Santuario lo primero que hacen es intimidar a los intrusos con un gruñido y enderezando todo su cuerpo, si ven que no consiguen nada hacen uso de sus imponentes garras escondidas bajo todo el pelaje, como si una furia se adueñara de ellos, un estado eufórico los lanza a cambiar de actitud.
Uno de los Tomos que hablan de ellos es El Tomo de los Habitantes de la Escarcha.
